EL TIEMPO EN JAEN

viernes, 28 de octubre de 2011

NO NOS MIRES…

“No nos mires, únete” era todo un clásico de cualquier manifestación que se preciara de serlo. Sin ese clásico cántico coreado una, dos y hasta tres veces sí hacía falta,  no era posible salir a la calle para demostrar la protesta y el malestar popular. ¡Qué tiempos aquellos! Sin esa expresión era como un domingo sin fútbol o un jardín sin flores. Ahora, sin embargo, todo es distinto. Ya no es lo mismo.

Nadie se acuerda ya de esas consignas que intentaban captar adeptos y criticar a quienes se mantenían en una postura cómoda. Sí, aquellos que veían pasar la manifestación, se encogían de hombros y si te he visto… Pues eso, que ni me acuerdo.

Esto es lo que parece ocurrir en el PSOE de la capital donde el armisticio suscrito entre críticos y oficialistas (dimisionarios y dirección encabezada por Carmen Peñalver) parece haber caído en saco roto. Aquello de “no se mueve nada hasta el 21 de noviembre” ha pasado a la historia. La “guerra soterrada” se hace cada vez más visible; tanto que ya hay militantes que piensan si no habría sido mejor solucionar el problema cuando se originó con la dimisión de más de la mitad de los miembros de la ejecutiva de la agrupación municipal en Jaén. El tiempo demuestra que el consenso alcanzado en el comité electoral local sólo ha servido para dilatar el problema. Los movimientos existen y desde el grupo crítico con la anterior Alcaldesa se desprende el grito “No nos mires, únete” para captar adeptos a la nueva causa. El intento parece tener éxito. Ya han reclutado a algunos para marcar un nuevo rumbo, que pueda realizar la travesía del desierto, en un grupo municipal cada vez más desgajado y ausente de propuestas.

Han pasado cuatro meses del nuevo mandato y la actuación del grupo socialista parece errática, casi brilla por su ausencia limitándose a salir a golpe de titular. Y no será porque no hay motivos. La parálisis del tranvía, el botellón en la feria, la suciedad en las calles, la situación del centro de transeúntes.
La oposición municipal da la sensación de haber perdido la iniciativa. El equipo de gobierno ha encontrado una autopista que le permite tomar decisiones sin agobios. La inacción de la oposición es su mejor aliado para seguir instalados en el desafaire. ¿No nos mires, únete?

jueves, 20 de octubre de 2011

LA FERIA, QUE VIENE

La feria se asoma a la puerta, la primera del actual equipo de gobierno. Es tanta la expectación que nadie se la quiere perder. Se aceptan apuestas. Por el recinto ferial “Alcalde Alfonso Sánchez Herrera”, también conocido por el nombre de la Vestida volverá a darse cita “la crème de la crème”. Estará  de bote en bote, colapsado. Fíjense si hay interés en esta edición de San Lucas, que hasta la crisis no se la ha querido perder. Ya ha preparado su traje de faralaes para darse una vuelta y ver el ambiente e incluso, por qué no, bailarse unas sevillanas. Sí la crisis, esa crisis que afecta a miles de personas en esta provincia, lamentablemente, también se hará visible.  Y no es que quiera uno ser pájaro de mal agüero (que precisamente no es el Kun), pero es que la “cosa” no está como para tirar cohetes. Y es que el esfuerzo de austeridad promovido por el nuevo equipo de gobierno municipal dice a las claras que las arcas están para pocas alegrías, por no decir ninguna.

La feria es un escaparate y como tal veremos a un buen número de políticos. ¿Alguien lo duda? Por esta edición de San Lucas pasarán los que están pero no se ven, los que ya no están y se ven, quienes aspiran a estar y los que están y se ven. Estarán todos  y más teniendo en cuenta que esta feria es un tanto especial y no lo digo por los diez días, ocho oficiales, que tendrán estos festejos; que dicho sea de paso no hay cuerpo que lo aguante, ni bolsillo que lo resista.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina. La precampaña está en marcha y todos han comprado su boleto en la tómbola electoral. Todos juegan, aunque como ocurre en los juegos de azar, muy pocos son los que ganan.

Esta vez la cosa parece estar muy clara, los sondeos así lo dicen. La balanza está inclinada hacia un lado, los otros tratarán de impedirlo y dar la vuelta a algo que es un clamor.

La crisis pasa factura a los gobernantes y no entiende de ferias. La otra feria, la que viene, llegará tras el 20-N.

jueves, 13 de octubre de 2011

ERREFOBIA

Nunca podíamos imaginar que en pleno siglo XXI, el XIX tendría tanta importancia si no fuera por el protagonismo que empieza a tener en estos tiempos de zozobra económica la letra “R”. La decimonovena letra de nuestro alfabeto ha cobrado tanta importancia que llega a convertirse en una auténtica pesadilla.

“R” de recesión. “R” de recorte. “R” de rebaja. Son sólo algunos ejemplos. No hay frase que no contenga alguno de esos vocablos. Las agencias de calificación vuelven a la carga y no sólo no nos despejan el futuro, sino que lo ponen todavía un poco más oscuro. Como me dice mi prima, que no es la del riesgo (por cierto también con “R”), el tiempo que nos ha tocado vivir se torna convulso. Parece que todo lo que nos rodea empieza por “R”. Al menos en los términos económicos se ha convertido en uso y costumbre. ¡Tanto que lo del riesgo parece  un miembro más de nuestra familia!

Recesión. Recorte. Riesgo. Rescisión. Rebaja… ¿Alguien da más? Si a más de uno nos hubieran hablado en el colegio de la importancia de la letra “R” más allá de hacer la “rabona”, alguno se habría especializado en algo que ni los analistas saben cuando ocurrirá, como es la salida de la crisis (palabra también ésta última que necesita de la “r”).

¡Qué importante es la “R”! Tanto que en lugar de una, deberemos elegir entre dos. Sí, entre la doble “R”; la de Rubalcaba y la de Rajoy o viceversa. Sea cual sea nuestra decisión, la soberana y la popular, lo que está meridianamente claro es que ambos llegarán con las tijeras de podar. Seguirán  los recortes, las rebajas, las rescisiones, las reconversiones, un montón de otras “erres”  y hasta dicen que la recesión. Y todo para no agotar el combustible que le quedan a unas arcas, a las que se les ha encendido la luz de la reserva.

¡Qué importante es la letra “R”! Se lo ha ganado a pulso. Ha hecho méritos más que suficientes aunque nos parezca que miramos por el retrovisor a las crisis del XIX. Ya no vale tocar “arrebato”.
Con tanta negatividad, no es de extrañar que algunos le tengamos manía y pánico a la “R”. Al menos siempre nos quedará la “Roja”. ¡Ay, si sus triunfos fueran síntoma de recuperación y riqueza!

miércoles, 5 de octubre de 2011

MERECE LA PENA

El otro día subí a Madrid y el viaje no fue como hasta ese día. Iba con mi prima, sí la que es muy lista, quien me contaba mil y una historias. El viaje transcurría dentro de la normalidad habitual en una carretera cuyo asfalto necesita un repaso no de una, sino de varias capas. Con la conversación no nos dimos cuenta que estábamos a punto de pasar a la historia. Íbamos a cruzar Despeñaperros por donde siempre y unas vallas nos desviaban de nuestro camino para introducirnos en una calzada de tres carriles con el asfalto flamante y todavía con el olor a pintura de las marcas viales. Atravesamos varios viaductos y túneles para, sin apenas darnos cuenta, entrar en Castilla La Mancha. Fue horas después que el Ministro de Fomento y el séquito de autoridades inauguraran el nuevo trazado. Y lo hicimos en tan sólo siete minutos, y sin superar el límite de velocidad establecido. No fuimos los primeros, pero sí estábamos entre ellos.

Mi prima que es muy lista y tiene mucha memoria me recordaba que ya vivimos otro hecho similar cuando se inauguró la A-44 en su tramo Bailén-Jaén. Ya ha llovido desde entonces. Mi prima incluso, que tiene una memoria que para mí la quisiera, me recordaba que fue Borrell  el encargado de realizar el recorrido inaugural acompañado por Manuel Chaves, que ya era entonces Presidente de la Junta de Andalucía.

Estas obras sí merecen la pena. Son de esas cosas que el ciudadano agradece porque se ve dónde se invierte el dinero de nuestras contribuciones al fisco y permiten acortar distancias, publicidad del Ministerio de Fomento, al margen.

Ahora, lo que ya  se entiende menos es que las obras se dejen a medio hacer y no vale recurrir a la crisis como excusa. Se pudo hacer en tiempo de bonanza económica y el proyecto se perdió en el fondo del cajón de una mesa de algún departamento del Ministerio o Consejería “competente” en la materia y como el proyecto carecía de GPS y del chip correspondiente… Pues eso. Hasta hoy.

La autovía del olivar ahí está parada en numerosos tramos, del tren de alta velocidad o velocidad alta, ahí sigue.

En la mayoría de los casos hacer las cosas en su momento, no es inoportuno. Merece la pena hacer las cosas a tiempo, antes que el tiempo las haga caer en el cajón del olvido.

Otro día les hablaré del trayecto inverso.

LA LISTA. SU LISTA

Ha costado pero al final ha habido acuerdo. No podía ser de otra manera. Después de tanto discutir, pues eso… Hay lista. Su lista. La del partido.

Uno tiene la sensación que no ha pasado el tiempo y han transcurrido nada más y nada menos que 30 años de democracia. Digo esto porque la elaboración de las listas electorales sigue siendo una batalla perdida. Echen un vistazo a las últimas convocatorias y comprobarán cómo los cambios casi brillan por su ausencia. Y cuando éstos se producen es por causa de fuerza mayor.

La renovación está reñida con la estructura pétrea de los partidos políticos que parecen vivir en su propia realidad. Una realidad que dista mucho de la que cada día soportamos la inmensa mayoría de los mortales. ¡Que hay crisis! ¿Qué crisis? ¡Que hay recortes! ¿Qué recortes?

Los partidos, he llegado a la conclusión, son como un Tancredo, no se mueven aunque les arrase un ciclón. Viven en un “status quo” permanente sin comprender los mensajes que le llegan de la calle. Siguen instalados en el inmovilismo. Muestra de ello lo encontramos en nuestros dirigentes. Y no hablo sólo de los candidatos a la Presidencia del Gobierno para las próximas elecciones del 20-N, Rubalcaba y Rajoy, que llevan toda la vida en esto de la cosa pública. Si echamos un vistazo a la candidatura aprobada en el PSOE de Jaén, nos encontramos con lo mismo. Las mismas caras en los puestos de salida y algún que otro nombre con los créditos de un papel secundario. Gaspar Zarrías, Concepción Gutiérrez en los primeros puestos de la lista al Congreso de los Diputados. Mientras en el PP aunque no hay oficialidad se da por casi segura la inclusión de Gabino Puche.

Al final en el PSOE se impuso la oficialidad. No podía ser de otra manera. Cambiar el rumbo del timón, resulta una tarea casi imposible. Lo del relevo generacional deberá esperar para otra ocasión porque “hoy no toca”.

A pesar de todo, los tiempos cambian, aunque no lo parezca, pues  el cartel electoral parece anclado en el pasado. Mi prima, que es muy lista, se pregunta si ésa es la lista, su lista, la de los partidos ¿para cuándo nuestra lista?

¿Tendrán que pasar otros cuatro años para que verdaderamente esté lista nuestra lista?

domingo, 18 de septiembre de 2011

EL APARATO SIEMPRE GANA

¿Quién le para los pies al aparato? Hasta el momento nadie o casi nadie. Ir contra ese grupo de personas que toman decisiones y dirigen los partidos es tan duro y tan difícil como que el sol salga de noche.

Digo esto al hilo de la situación que el PSOE en la capital vive en estos momentos. Una situación de crisis que no debería tardar en encontrar solución. Al menos eso es lo que se piensa de puertas para adentro donde las peticiones de no hacer movimientos han caído en saco roto.

Las ejecutivas provincial y federal se encuentran ante una difícil tesitura. Deben resolver una situación que se ha convertido en un pulso. En  un “¡A ver quién puede más!”. Más aún después que la secretaria general del PSOE en la capital, Carmen Peñalver, no diera su brazo a torcer y siguiera adelante con la asamblea convocada tras la dimisión de más de la mitad de los miembros de su ejecutiva. Peñalver desoyó la resolución de la federal donde le instaba a la suspensión de la cita al no estar capacitados para ello. Una advertencia a la que se hizo oídos sordos. Tan sordos,  como sonoros fueron los pitos que le brindaron a la secretaria de organización de la ejecutiva provincial que desplazada al lugar reiteró en la ilegalidad de la convocatoria.

Ahora la pelota está en el tejado de la dirección del partido. Las potencias de unos y de otros ya se han puesto sobre la mesa y el partido será intenso aunque en caso de igualdad…

Los convocantes de la asamblea saben  que desoír las resoluciones del “aparato” tiene sus consecuencias, las que ya se reclaman desde el sector de los dimitidos. Ellos lo saben y no son ajenos a la situación creada. Unas consecuencias de las que ejemplos, precisamente en la agrupación socialista de la capital, no faltan. Enfrentarse al aparato, en la mayoría de los casos, resulta fatal, son pocos los que sobreviven políticamente. Y quienes lo logran, no lo hacen desde la primera línea.

Por muchas trabas que se pongan, por muchos recursos que se planteen, por muchas reuniones que se celebren nunca se sale airoso. El aparato siempre gana. Y en el caso de la existencia de una negociación, en ese caso, el aparato también resultará victorioso.

martes, 6 de septiembre de 2011

PERDONE QUE DIMITA

Hay que ver. El verano ya no es lo que era. Atrás quedan los años en que el verano era la tranquilidad total y absoluta. No se movía ni una hoja de los árboles. Ahora como que no. Uno se va de vacaciones y cuando regresa todo ha cambiado. A las pruebas me remito. Los Ministros dejan sus vacaciones para celebrar un Consejo Extraordinario, los diputados van al Congreso…
Miren si han cambiado las cosas, que hasta mi amigo el Tertuliano ha dedicado el descanso a meditar y reflexionar y ha decidido tras una profunda deliberación y no pocas luchas internas, que abandona. Que ya no puede más, está exhausto y cansado de caminar contra corriente. Mi amigo llega de vacaciones, entra en casa, y sin apenas deshacer la maleta, comunica que deja la ejecutiva de su partido. Ese partido que le ha visto crecer y a la que ha dedicado gran parte de su tiempo quitándoselo a otras aficiones y a la familia. Presenta la dimisión y se va. Lo hace de forma irrevocable. Pero no lo hace sólo, le siguen un puñado de dirigentes que aseguran que hay que dar un cambio de rumbo en la forma de hacer las cosas.
La decisión corre como un reguero de pólvora. No es para menos en un país en el que todo el mundo conjuga el verbo dimitir, pero pocos son quienes lo practican. En este caso la decisión deja a la ejecutiva socialista en la ciudad de Jaén poco menos que en cuadro. Tanto que estatutariamente no tiene validez al salir de la misma más de la mitad de sus miembros. La situación es tan delicada que los dimisionarios no obtienen el visto bueno de la dirección regional, que voz en grito afirma no ser el momento para crear debates internos ante la inminencia de las elecciones. Una posición que cuanto menos parece absurda. ¿Hasta qué punto se puede obligar a alguien a estar en el sitio que no quiere estar?
Cuando nombran a una persona para un cargo o para ir en una lista concreta debe ser con el beneplácito del interesado. Si éste dice que ya no sigue ¿por qué no puede hacerlo?
En política todo es posible y lo que ahora es blanco, dentro de un rato es negro, o gris. Incluso, a lo mejor hay que pedir permiso para renunciar. No si al ritmo que se suceden los acontecimientos habrá que decir aquello de:
"Perdone que dimita".