EL TIEMPO EN JAEN

viernes, 11 de noviembre de 2011

CAMPAÑA SOBRE CAMPAÑA

Bueno pues ya estamos en campaña. Eso es lo primero que he oído en el pasillo de casa esta mañana. ¡Hay que ver cómo son! ¡Nuestros políticos son tan cumplidores, que en esto de las campañas, no se saltan ni una! –me ha dicho el tertuliano-. Acuden absolutamente a todas las convocatorias. Eso sí, unos con más bagajes que otros. Unos en la mochila llevan el peso de la responsabilidad y de las decisiones más o menos equivocadas. Otros, van ligeros de equipaje.

Ya estamos en campaña. Una campaña electoral que no es para nada distinta a las anteriores, aunque el partido tenga un resultado conocido de antemano, a juzgar de lo que dicen los sondeos de opinión.

El ritual sigue siendo el mismo. Programa tras programa, día tras día las propuestas son muy similares a las que nos ofertaron tiempo atrás. Todo se parece tanto a otras campañas que hasta los candidatos de las principales formaciones políticas son los mismos. No cambiar a los candidatos en los puestos de salida,  es el primer mandamiento de cualquier campaña que se precie y es que modificar el cartel electoral supone un coste inasumible en tiempos de crisis. Si queremos encontrar una novedad tendremos que buscar en los partidos minoritarios, en esos que las pasan canutas y a quienes obtener un puñado de votos les cuesta sudar lo suyo. Y no lo digo por lo de la pegada de carteles que esa ceremonia ha pasado ya a mejor vida. Ahora, lo que se lleva es pasar al mitin directamente, que para eso estamos en crisis y hay que ahorrar.

Una campaña electoral en la que los temas girarán sobre la educación, la sanidad, la dependencia, los recortes sociales y el empleo. Sobre todo el empleo. Eso es lo que necesitan noventa mil personas en nuestra provincia según la EPA. Este debería ser el tema central del debate y no convertirse en un actor secundario.

La campaña electoral ya está en marcha. Por delante quince días hasta que nos acerquemos a las urnas. Los partidos explicarán sus propuestas y sus programas y arremeterán contra el adversario político (pongan ustedes el orden que consideren). Quien gane tendrá la responsabilidad de aplicar lo prometido y que el programa, programa, programa no quede en papel mojado. Campaña tras campaña el programa se ha atragantado. Por si acaso renuncio al yogurt griego.

DOS MÁS DOS SON CUATRO

Acaba la feria y octubre nos deja la resaca de tanta celebración. Con telarañas en los bolsillos así nos encontramos. Estamos a fin de mes y los gastos han superado con mucho los ingresos, el mes lo cerramos con déficit. Tanto déficit que a uno le dan ganas de cerrar el quiosco. La cosa no da para más. De tanto estirar el chicle… se rompió.

La cosa no estaba para alegrías y hemos agotado las pocas que nos quedaban en la recámara. Ahora vuelta a la rutina. La crisis, el paro, la campaña electoral, los presupuestos de la Junta de Andalucía. Temas que nos hacen recuperar los biorritmos para que nos demos cuenta que poco o nada ha cambiado. Hemos vivido unos días por encima de nuestras posibilidades en nuestra realidad virtual. Sí en esa burbuja de cristal que nos ha dado algo de oxígeno que rápidamente se ha contaminado como las hipotecas o como los bonos ésos de los que nos hablan los expertos en macroeconomía. Siempre creí que dos más dos eran cuatro.

Y por si fuera poco, llegan los presupuestos de Andalucía que para unos son austeros y buenos porque mantienen las políticas sociales y para otros sólo servirán para hundirnos en la crisis (si es que no lo estamos ya). Cada uno lo interpreta como le conviene. El papel todo lo aguanta. Las cifras de paro siguen ahí. La situación continúa agravándose y parece no tocar fondo. Las diferencias se acrecientan, lo mismo que en las encuestas. Entre el PP y el PSOE la diferencia se antoja abismal con vistas a las próximas elecciones. Todos hablan de una debacle socialista a cuya reparación no contribuye la situación interna que se vive por estos lares. La dirección provincial y agrupación municipal siguen distantes. No se miran ni de soslayo, como ya se evidenció durante la feria. Cada uno por su lado. Igual que los novios cuando se pelean. ¿Se devolverán los regalos?

El momento de la reconciliación parece aún lejano. Aunque el 20-N se aproxima a gran velocidad y nadie podrá impedirlo. ¿Alguien podrá impedir lo que vendrá a partir del 21-N?


El sentir de la calle parece que está claro. Tan claro, tan claro, que dos más dos son cuatro.

viernes, 28 de octubre de 2011

NO NOS MIRES…

“No nos mires, únete” era todo un clásico de cualquier manifestación que se preciara de serlo. Sin ese clásico cántico coreado una, dos y hasta tres veces sí hacía falta,  no era posible salir a la calle para demostrar la protesta y el malestar popular. ¡Qué tiempos aquellos! Sin esa expresión era como un domingo sin fútbol o un jardín sin flores. Ahora, sin embargo, todo es distinto. Ya no es lo mismo.

Nadie se acuerda ya de esas consignas que intentaban captar adeptos y criticar a quienes se mantenían en una postura cómoda. Sí, aquellos que veían pasar la manifestación, se encogían de hombros y si te he visto… Pues eso, que ni me acuerdo.

Esto es lo que parece ocurrir en el PSOE de la capital donde el armisticio suscrito entre críticos y oficialistas (dimisionarios y dirección encabezada por Carmen Peñalver) parece haber caído en saco roto. Aquello de “no se mueve nada hasta el 21 de noviembre” ha pasado a la historia. La “guerra soterrada” se hace cada vez más visible; tanto que ya hay militantes que piensan si no habría sido mejor solucionar el problema cuando se originó con la dimisión de más de la mitad de los miembros de la ejecutiva de la agrupación municipal en Jaén. El tiempo demuestra que el consenso alcanzado en el comité electoral local sólo ha servido para dilatar el problema. Los movimientos existen y desde el grupo crítico con la anterior Alcaldesa se desprende el grito “No nos mires, únete” para captar adeptos a la nueva causa. El intento parece tener éxito. Ya han reclutado a algunos para marcar un nuevo rumbo, que pueda realizar la travesía del desierto, en un grupo municipal cada vez más desgajado y ausente de propuestas.

Han pasado cuatro meses del nuevo mandato y la actuación del grupo socialista parece errática, casi brilla por su ausencia limitándose a salir a golpe de titular. Y no será porque no hay motivos. La parálisis del tranvía, el botellón en la feria, la suciedad en las calles, la situación del centro de transeúntes.
La oposición municipal da la sensación de haber perdido la iniciativa. El equipo de gobierno ha encontrado una autopista que le permite tomar decisiones sin agobios. La inacción de la oposición es su mejor aliado para seguir instalados en el desafaire. ¿No nos mires, únete?

jueves, 20 de octubre de 2011

LA FERIA, QUE VIENE

La feria se asoma a la puerta, la primera del actual equipo de gobierno. Es tanta la expectación que nadie se la quiere perder. Se aceptan apuestas. Por el recinto ferial “Alcalde Alfonso Sánchez Herrera”, también conocido por el nombre de la Vestida volverá a darse cita “la crème de la crème”. Estará  de bote en bote, colapsado. Fíjense si hay interés en esta edición de San Lucas, que hasta la crisis no se la ha querido perder. Ya ha preparado su traje de faralaes para darse una vuelta y ver el ambiente e incluso, por qué no, bailarse unas sevillanas. Sí la crisis, esa crisis que afecta a miles de personas en esta provincia, lamentablemente, también se hará visible.  Y no es que quiera uno ser pájaro de mal agüero (que precisamente no es el Kun), pero es que la “cosa” no está como para tirar cohetes. Y es que el esfuerzo de austeridad promovido por el nuevo equipo de gobierno municipal dice a las claras que las arcas están para pocas alegrías, por no decir ninguna.

La feria es un escaparate y como tal veremos a un buen número de políticos. ¿Alguien lo duda? Por esta edición de San Lucas pasarán los que están pero no se ven, los que ya no están y se ven, quienes aspiran a estar y los que están y se ven. Estarán todos  y más teniendo en cuenta que esta feria es un tanto especial y no lo digo por los diez días, ocho oficiales, que tendrán estos festejos; que dicho sea de paso no hay cuerpo que lo aguante, ni bolsillo que lo resista.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina. La precampaña está en marcha y todos han comprado su boleto en la tómbola electoral. Todos juegan, aunque como ocurre en los juegos de azar, muy pocos son los que ganan.

Esta vez la cosa parece estar muy clara, los sondeos así lo dicen. La balanza está inclinada hacia un lado, los otros tratarán de impedirlo y dar la vuelta a algo que es un clamor.

La crisis pasa factura a los gobernantes y no entiende de ferias. La otra feria, la que viene, llegará tras el 20-N.

jueves, 13 de octubre de 2011

ERREFOBIA

Nunca podíamos imaginar que en pleno siglo XXI, el XIX tendría tanta importancia si no fuera por el protagonismo que empieza a tener en estos tiempos de zozobra económica la letra “R”. La decimonovena letra de nuestro alfabeto ha cobrado tanta importancia que llega a convertirse en una auténtica pesadilla.

“R” de recesión. “R” de recorte. “R” de rebaja. Son sólo algunos ejemplos. No hay frase que no contenga alguno de esos vocablos. Las agencias de calificación vuelven a la carga y no sólo no nos despejan el futuro, sino que lo ponen todavía un poco más oscuro. Como me dice mi prima, que no es la del riesgo (por cierto también con “R”), el tiempo que nos ha tocado vivir se torna convulso. Parece que todo lo que nos rodea empieza por “R”. Al menos en los términos económicos se ha convertido en uso y costumbre. ¡Tanto que lo del riesgo parece  un miembro más de nuestra familia!

Recesión. Recorte. Riesgo. Rescisión. Rebaja… ¿Alguien da más? Si a más de uno nos hubieran hablado en el colegio de la importancia de la letra “R” más allá de hacer la “rabona”, alguno se habría especializado en algo que ni los analistas saben cuando ocurrirá, como es la salida de la crisis (palabra también ésta última que necesita de la “r”).

¡Qué importante es la “R”! Tanto que en lugar de una, deberemos elegir entre dos. Sí, entre la doble “R”; la de Rubalcaba y la de Rajoy o viceversa. Sea cual sea nuestra decisión, la soberana y la popular, lo que está meridianamente claro es que ambos llegarán con las tijeras de podar. Seguirán  los recortes, las rebajas, las rescisiones, las reconversiones, un montón de otras “erres”  y hasta dicen que la recesión. Y todo para no agotar el combustible que le quedan a unas arcas, a las que se les ha encendido la luz de la reserva.

¡Qué importante es la letra “R”! Se lo ha ganado a pulso. Ha hecho méritos más que suficientes aunque nos parezca que miramos por el retrovisor a las crisis del XIX. Ya no vale tocar “arrebato”.
Con tanta negatividad, no es de extrañar que algunos le tengamos manía y pánico a la “R”. Al menos siempre nos quedará la “Roja”. ¡Ay, si sus triunfos fueran síntoma de recuperación y riqueza!

miércoles, 5 de octubre de 2011

MERECE LA PENA

El otro día subí a Madrid y el viaje no fue como hasta ese día. Iba con mi prima, sí la que es muy lista, quien me contaba mil y una historias. El viaje transcurría dentro de la normalidad habitual en una carretera cuyo asfalto necesita un repaso no de una, sino de varias capas. Con la conversación no nos dimos cuenta que estábamos a punto de pasar a la historia. Íbamos a cruzar Despeñaperros por donde siempre y unas vallas nos desviaban de nuestro camino para introducirnos en una calzada de tres carriles con el asfalto flamante y todavía con el olor a pintura de las marcas viales. Atravesamos varios viaductos y túneles para, sin apenas darnos cuenta, entrar en Castilla La Mancha. Fue horas después que el Ministro de Fomento y el séquito de autoridades inauguraran el nuevo trazado. Y lo hicimos en tan sólo siete minutos, y sin superar el límite de velocidad establecido. No fuimos los primeros, pero sí estábamos entre ellos.

Mi prima que es muy lista y tiene mucha memoria me recordaba que ya vivimos otro hecho similar cuando se inauguró la A-44 en su tramo Bailén-Jaén. Ya ha llovido desde entonces. Mi prima incluso, que tiene una memoria que para mí la quisiera, me recordaba que fue Borrell  el encargado de realizar el recorrido inaugural acompañado por Manuel Chaves, que ya era entonces Presidente de la Junta de Andalucía.

Estas obras sí merecen la pena. Son de esas cosas que el ciudadano agradece porque se ve dónde se invierte el dinero de nuestras contribuciones al fisco y permiten acortar distancias, publicidad del Ministerio de Fomento, al margen.

Ahora, lo que ya  se entiende menos es que las obras se dejen a medio hacer y no vale recurrir a la crisis como excusa. Se pudo hacer en tiempo de bonanza económica y el proyecto se perdió en el fondo del cajón de una mesa de algún departamento del Ministerio o Consejería “competente” en la materia y como el proyecto carecía de GPS y del chip correspondiente… Pues eso. Hasta hoy.

La autovía del olivar ahí está parada en numerosos tramos, del tren de alta velocidad o velocidad alta, ahí sigue.

En la mayoría de los casos hacer las cosas en su momento, no es inoportuno. Merece la pena hacer las cosas a tiempo, antes que el tiempo las haga caer en el cajón del olvido.

Otro día les hablaré del trayecto inverso.

LA LISTA. SU LISTA

Ha costado pero al final ha habido acuerdo. No podía ser de otra manera. Después de tanto discutir, pues eso… Hay lista. Su lista. La del partido.

Uno tiene la sensación que no ha pasado el tiempo y han transcurrido nada más y nada menos que 30 años de democracia. Digo esto porque la elaboración de las listas electorales sigue siendo una batalla perdida. Echen un vistazo a las últimas convocatorias y comprobarán cómo los cambios casi brillan por su ausencia. Y cuando éstos se producen es por causa de fuerza mayor.

La renovación está reñida con la estructura pétrea de los partidos políticos que parecen vivir en su propia realidad. Una realidad que dista mucho de la que cada día soportamos la inmensa mayoría de los mortales. ¡Que hay crisis! ¿Qué crisis? ¡Que hay recortes! ¿Qué recortes?

Los partidos, he llegado a la conclusión, son como un Tancredo, no se mueven aunque les arrase un ciclón. Viven en un “status quo” permanente sin comprender los mensajes que le llegan de la calle. Siguen instalados en el inmovilismo. Muestra de ello lo encontramos en nuestros dirigentes. Y no hablo sólo de los candidatos a la Presidencia del Gobierno para las próximas elecciones del 20-N, Rubalcaba y Rajoy, que llevan toda la vida en esto de la cosa pública. Si echamos un vistazo a la candidatura aprobada en el PSOE de Jaén, nos encontramos con lo mismo. Las mismas caras en los puestos de salida y algún que otro nombre con los créditos de un papel secundario. Gaspar Zarrías, Concepción Gutiérrez en los primeros puestos de la lista al Congreso de los Diputados. Mientras en el PP aunque no hay oficialidad se da por casi segura la inclusión de Gabino Puche.

Al final en el PSOE se impuso la oficialidad. No podía ser de otra manera. Cambiar el rumbo del timón, resulta una tarea casi imposible. Lo del relevo generacional deberá esperar para otra ocasión porque “hoy no toca”.

A pesar de todo, los tiempos cambian, aunque no lo parezca, pues  el cartel electoral parece anclado en el pasado. Mi prima, que es muy lista, se pregunta si ésa es la lista, su lista, la de los partidos ¿para cuándo nuestra lista?

¿Tendrán que pasar otros cuatro años para que verdaderamente esté lista nuestra lista?